Paren el Ruido

Un intento por escuchar el susurro de la verdad detrás del ruido de la mentira y la fantasía

lunes, agosto 01, 2005

Fuerzas espirituales en lucha II

Una lectora muy gentil (¡me mandó un beso! ;-) comentó que la polaridad y los opuestos no existen, porque las cosas no son o blanco o negro.

Yo estuve de acuerdo en que no podemos dividir al Universo en blanco y negro, pero aun así creo que la polaridad sí existe. Le contesté que, en mi opinión, el hecho de que existiera amanecer y atardecer no quería decir que el día y la noche no existieran, y que aunque hay muchos grises y claroscuros en la vida, hay cosas que son claramente buenas y cosas que son claramente malas.

O para ponerlo de otro modo: hay cosas que son claramente creativas y cosas que son claramente destructivas. Se me ocurre que el amor sincero y desinteresado de una madre por su hijo es algo claramente creativo (cuando ES sincero y desinteresado, claro está). Por el otro lado, como un caso de algo claramente destructivo, entrópico e incluso malévolo podríamos considerar este evento.

Además, como comentó otro amable lector, es la Polaridad lo que hace posible la Permutación.


Yin y Yang en movimiento


Casualmente, el sábado terminé de leer Darkness Over Tibet de T. Illion. En el último capítulo, Illion narra su encuentro con los discípulos de un maestro espiritual que daba pláticas en lo alto de una montaña y vivía de modo humilde, y después de conocerlos escribe en una hoja de papel su opinión sobre lo que vio y escuchó:

LOS FILÓSOFOS INTELIGENTES

Había una vez unos filósofos inteligentes. No creían en el Creador. "Seguimos nuestra propia luz," dijeron. Y todos los asuntos confiaban sólo en la luz de la introspección.

Luego se encontraron con el Diablo.

"¡Qué monstruo!" dijo uno de ellos. "¡Qué alivio saber que nada es real y que todo es un mero reflejo de nosotros mismos!"

"Tienes razón," dijo un segundo filósofo. "Todo es subjetivo; nada es objetivo."

Luego el Diablo abrió su boca y se los tragó.

Cuando llegaron al interior del cuerpo del Diablo los filósofos inteligentes dijeron con una sonrisa superior:

"¿No es obvio que teníamos razón? El monstruo ha desaparecido".


Tal es el riesgo de caer en el relativismo absoluto, negar la objetividad, y negar que existan el Bien y el Mal: nos exponemos a ser tragados por el Diablo.

Sin embargo, entiendo que haya personas que nieguen la polaridad en su afán de superar la infantil postura de "o es blanco o es negro". O como dirían George W. Bush y Anakin Skywalker: "o estás conmigo o estás en mi contra". Tienen razón en querer pasar más allá de tan simplista polaridad, porque el Universo no es así.

¿Entonces cómo es?

Creo yo que la estructura del Universo según la describen Gurdjieff y Mouravieff puede aclarar la cuestión con la llamada Ley de Tres. De acuerdo a esta ley esotérica, todo lo que existe en el Universo existe gracias al encuentro de tres fuerzas: una fuerza activa, una fuerza pasiva y una fuerza neutralizadora. El ejemplo típico es el pan: para prepararlo hacen falta harina, agua y fuego. Sin alguno de los tres elementos no hay pan.

De acuerdo a estos autores, en el nivel del Absoluto (o Dios, si prefieren), se encuentra el UNO. La Creación ocurre debido a que por Su Voluntad, el Uno se divide en el nivel siguiente en TRES fuerzas. Podríamos decir que para pintar el cuadro del Universo, el UNO necesita algo sobre qué proyectarse a sí mismo: un lienzo sobre el cual pintar. De modo que el Principio Creativo es el Pintor, el Principio Destructivo (o la tendencia hacia la Nada) es el lienzo, y la pintura que existe entre estas dos fuerzas es el Universo. Esto es lo que varias religiones describen como la Santísima Trinidad; o Brahma, Shiva y Vishnú.

Por supuesto, dado que estamos discutiendo aquí cuestiones metafísicas muy abstractas, no esperen que les de una mejor explicación que la de arriba, porque yo mismo no estoy 100% seguro de si entiendo bien. El único punto que quiero subrayar es que la Polaridad existe, pero no es "blanco o negro", porque no hay dos fuerzas, sino TRES.

Una implicación interesante de esta Ley de Tres es que el Principio Destructivo (la Oscuridad) es tan necesaria para que exista el Universo como el Principio Creativo, aunque esto no quiere decir que podemos cómodamente pararnos con un pie en uno y otro pie en otro, y cambiar de bando según nos dicte nuestro capricho.

Al contrario: los dos principios equivalen a dos corrientes en el Océano del Universo, una ascendente y otra descendente, y toda criatura debe elegir tarde o temprano con cual alinearse. Intentar no alinearse equivaldría a lo que Illion describía como "ponerse al mismo nivel con el Creador y escapar de pelear".

Como dice Gurdjieff (parafraseando, porque no tengo el libro a mi lado): lo que no está evolucionando, está involucionando; y la evolución sólo se logra conscientemente, ya que nada evoluciona inconsciente o mecánicamente.

De modo que no elegir (o escapar a la pelea) nos coloca automáticamente en la corriente descendente y mecánica, que es, por cierto, donde nos encontramos la mayor parte de los seres humanos.

Otra implicación interesante es que dado que las dos corrientes se manifiestan en la Tercera Fuerza - la fuerza neutralizadora - para determinar con cuál de las dos nos estamos enfrentando siempre debemos tomar en cuenta la situación específica o el contexto en que nos encontramos (la Tercera Fuerza). De modo que no hay reglas escritas en piedra sobre qué modo de comportarse es bueno o malo, porque en la mayoría de los casos esto depende de la situación específica.

La Ley de Tres hace a la existencia mucho más interesante y colorida, ¿no creen?


6 Comments:

  • At 3:19 a. m., Anonymous Anónimo said…

    El sistema del universo me parece análogo a un imán de barra, me explico: consta de fuerzas en oposición (polaridad positiva y negativa) mas es uno solo( el imán); una polaridad no se puede manifestar sin su opuesto, puesto que como nos daríamos cuenta que existe una polaridad si no tenemos UN PUNTO DE REFERENCIA?!. Entonces aqui vemos que uno sirve de punto de referencia para el otro y que el aprendizaje del universo (al menos en este nivel) surge de ese contraste entre opuestos (ciclo de onda corta). Aqui se hace evidente que no tiene sentido etiquetar a cada polo del imán como "bueno" o "malo", son lo que son, y dependiendo de la polaridad intrínseca (la esencia) del objeto que recibe el "influjo del imán" el objeto se alineará naturalmente con uno u otro polo; aquel con el que se alinea es lo "bueno" para el. Es por ello que debemos respetar los caminos individuales de cada quien en su más alto sentido porque lo que podría parecer malo a simple vista podría servir para la evolución de esa persona.
    Pero el gran misterio se centra en aquel punto donde se unen las dos polaridades sin conflicto alguno (el 7 les suena a algo?). Pero lástima que esto es solo un ejercicio intelectual porque el universo no es un imán....pero como ayuda.
    Mikel

     
  • At 12:14 p. m., Blogger Don Calladito said…

    Muy buenos puntos Mikel.

    Es cierto; no es lo más apropiado etiquetar a los polos como "bueno" o "malo". Por eso preferiría usar términos como "Principio Creativo" o "Principio Entrópico".

    Para quien ama a Todo, dar y compartir es algo bueno. Pero para quien se ama sólo a sí mismo, compartir es claramente malo.

    La verdad es que desde el punto de vista del UNO (el Absoluto) no hay ni bueno ni malo y todo sirve a sus propósitos. O como dice Ra: es imposible no servir al UNO. "Bueno" y "Malo" no son más que los diferentes papeles que toman los actores en la Gran Obra de Dios. Y ambos son igual de necesarios para el desarrollo de la obra.

    (Y sí, el 7 me suena a algo. ;-) )

    Pero como nosotros somos actores en esta obra y no somos ni el 1 ni el 7, ¡debemos elegir!

    Y tienes mucha razón en que debemos respetar la libertad de los demás, así como defender la nuestra propia, si es que queremos seguir la corriente del Principio Creativo.

    Gracias por los comentarios y la analogía del imán.

     
  • At 5:27 p. m., Blogger César Andrés Ramírez G. said…

    Me gusta la idea de que todo es mezcla de cosas: no ha arriba ni abajo, ni izquierda ni derecha, ni ascenso ni descenso, no hay nada bueno, nada malo... Esto era lo que pensaban los estoicos, y puedes contar en un espacio infinito entre la profundidad de las cosas y su superficie espiritual o metafísica. El panorama que resulta, ciertamente, no pues ser más espantoso, todo esta modulándose a ritmos vertiginosos, cuerpos penetrándose mutuamente, reforzándose, mezclándose, retirándose, reforzándose o destruyéndose...
    Los opuestos son odiosos: no permiten ver más allá de las contradicciones inmediatas.

     
  • At 10:45 a. m., Blogger Don Calladito said…

    Hola César Andrés. El espacio infinito en movimiento que describes me recuerda la perspectiva vertiginosa del Don Juan de los libros de Castaneda acerca del insondable infinito y del oscuro mar de la conciencia. En verdad que es una imagen intimidante.

    En cuanto a que no haya nada bueno ni malo, ni ascenso ni descenso, ni arriba ni abajo, no estoy de acuerdo.

    Lo que yo estaba tratando de explicar en este post es que ignorar la polaridad nos hace como los inteligentes filósofos relativistas que se los comió el Diablo; mientras que pensar que sólo hay "blanco o negro" nos hace simplistas e intolerantes como Bush.

    En mi opinión, es más preciso describir al Universo como el resultado de la mezcla de Tres Fuerzas Primarias: una creativa, una destructiva, y una neutralizadora (el punto de referencia, como dice Mikel).

    De modo que sí habría arriba y abajo, "bueno" y "malo" (aunque ya aclaramos que esos no son los términos más apropiados), pero determinar cuál se manifiesta depende de la situación específica o punto de referencia, o sea la Tercera Fuerza.

    Bueno, al menos eso me parece a mí en estos momentos.

    Gracias por los comentarios.

     
  • At 2:57 a. m., Blogger Krisaltis said…

    Lo dual se manifiesta, pero no bajo una forma tan reduccionista como meramente positivo o negativo. Puede ser, pero también se plasma la interacción con "matices" diversos. Tales consideraciones van independientes de lo que se tenga en cuenta por la cultura en turno; es decir, el hecho es lo dual. No se señala que sean ilusiones, sino que son estados multidimensionales. El engaño radica en tomarlas por totales.

    En cuanto a las tres fuerzas, da lo mismo.

    Namasté

     
  • At 11:21 a. m., Blogger Don Calladito said…

    Krisaltis escribió:

    "Lo dual se manifiesta, pero no bajo una forma tan reduccionista como meramente positivo o negativo. Puede ser, pero también se plasma la interacción con "matices" diversos."

    Eso ahí precisamente donde entra en juego la tercera fuerza.

    Saludos.

     

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