Paren el Ruido

Un intento por escuchar el susurro de la verdad detrás del ruido de la mentira y la fantasía

domingo, diciembre 07, 2008

De ocupación a invasión: el sitio de Gaza

Nota de Don Calladito: ¿Por qué se muestra el mundo tan ignorante ante lo que ocurre en Gaza? ¿Hasta cuándo nos vamos a quedar callados ante este apartheid y genocidio en cámara lenta? A continuación un análisis.

Windmill Knight y Joe Quinn
SOTT.net
20/11/2008
Traducido por SDLT

¿Recuerdan que en el 2005 Ariel Sharon decidió hacer un “sacrificio histórico” y retirar alrededor de 9,000 colonos judíos ilegales de la Franja de Gaza? ¿Recuerdan el drama en los medios globales y las lágrimas en las caras de quienes dejaban sus casas y granjas mal adquiridas? Recuerden los debates sobre los derechos humanos y civiles -es decir, los derechos de los colonos, porque como todos sabemos, los palestinos no tienen derechos. Recuerden también cómo a Sharon -el mismo hombre que años antes fue responsable por la masacre en los campamentos de refugiados de Sabra y Shatila en el sur de Líbano- se le aplaudió por su mesura y sensatez.

Bueno, todo eso fue simplemente el acto teatral que acompañó a un paso calculado en una estrategia de guerra a largo plazo y que ahora está alcanzando su clímax con el sitio de Gaza.

Incluso en julio del 2005 no era difícil ver que Sharon no estaba interesado en la paz o en la justicia. Dio con una mano y quitó con la otra al crear nuevos asentamientos judíos ilegales en Cisjordania a la vez que los colonos de Gaza eran retirados.

En un artículo de AFP de aquel entonces se citó a Sharon:
Sharon ha argumentado que el plan del retiro permitirá a Israel mantener sus más grandes asentamientos en Cisjordania, al aligerar la presión internacional que pide un retiro más comprensivo.

En su conferencia de prensa, dejó en claro que el programa de asentamientos continuaría sin interrupción, a pesar de la aceptación israelí del plan de paz internacional que estipula un congelamiento completo de la actividad de los asentamientos.

“Los asentamientos son un programa serio que continuará y se desarrollará”, dijo.
En un artículo publicado en julio del 2005, los distinguidos académicos israelíes Uri Davis, Ilan Pappe y Tamar Yaron vieron claramente cuál era la verdadera razón para el retiro de los asentamientos de Gaza:
Creemos que un motivo primario, que no ha sido hecho explícito, para la determinación del gobierno del estado de Israel de retirar de la Franja de Gaza a los asentamientos judíos del bloque de Qatif (Katif), puede ser mantenerlos fuera de peligro cuando el gobierno y el ejército israelíes posiblemente den inicio a un ataque masivo intensificado contra los aproximadamente millón y medio de palestinos de la Franja de Gaza, de los cuales alrededor de la mitad son refugiados palestinos de 1948.

La escena puede ser similar a lo que ya ha ocurrido en el pasado -una táctica que Ariel Sharon ha utilizado muchas ocasiones en su carrera militar- es decir, utilizar la provocación para ordenar ataques masivos.

Siguiendo este patrón, creemos que el primer ministro Ariel Sharon y el ministro de defensa Shaul Mofaz, están considerando utilizar la provocación para varios ataques agresivos en el futuro cercano en contra de los aproximadamente millón y medio de habitantes palestinos de la Franja de Gaza: una posible combinación de terrorismo de estado intensificado y asesinatos masivos.
Y si el mundo necesitaba otra confirmación de lo que realmente le esperaba al pueblo de Palestina, el 9 de junio de 2006 un barco de la marina Israelí frente a la costa de Beit Lahya hizo siete disparos de artillería en contra de civiles en una playa en el área de Waha. Siete civiles de la misma familia (padre, madre y cinco niños) fueron asesinados.


Una niña pierde a su familia

El día 28 de ese mes, la Fuerza Aérea Israelí atacó la única planta eléctrica que operaba en la Franja de Gaza, luego de que el cabo Gilad Shalit fuera secuestrado. No se explicó de qué modo ayudaría a la suerte de Shalit la destrucción de la infraestructura civil palestina. De hecho, no podría ser razonablemente explicado; el único modo de entender estos repetidos actos de castigo colectivo es en el contexto de un plan militar frío e inhumano de largo plazo. La excusa es sólo buena para proveer una narrativa.

El plan de traición


El 5 de noviembre de este año fue un día importante, pero no por la supuesta 'esperanza' que dio a muchos el resultado de las elecciones de Estados Unidos, sino porque marcó el inicio de la siguiente fase en el plan de Israel de limpiar a Palestina de su población de palestinos.

No es coincidencia que mientras que los ojos del mundo estaba fijos en las elecciones de EEUU, el ejército de Israel rompió el cese al fuego de cinco meses que tenía con Hamas al asesinar a seis “supuestos militantes”.

Algunos reportes de los medios dicen dar una “visión equilibrada” -que es bastante diferente de una visión objetiva- al atribuir igual culpa en ambas partes. Por otro lado, Sott.net subraya la verdad del asunto -que los cohetes qassam (que sería mejor describir como fuegos artificiales) que Hamas supuestamente dispara son en mayor parte inofensivos y muy poco efectivos. En efecto, hay serias dudas acerca de quién dispara realmente estos cohetes en momentos muy oportunos para Israel. Hamas ya ha declarado que los hombres que disparan los cohetes son “colaboradores israelíes”. El proceso ocurre así:

Apenas una amenaza,
pero buenos como excusa


- Ciertos políticos israelíes sienten la necesidad de empujar su plan de guerra total contra el indefenso pueblo palestino, pero necesitan una excusa.

- Invaden Gaza y asesinan a muchos palestinos que Israel describe como “militantes”, haciendo uso del gastado argumento de que estaban cavando túneles hacia Israel para llevar a cabo “ataques suicidas”.

- Luego 'alguien' dispara cohetes rudimentarios desde la Franja de Gaza hacia Israel (a menudo hacia el pueblo de Sderot que se encuentra justo al norte de Gaza).

- El ataque de cohetes es utilizado como nueva excusa para más asesinatos israelíes de palestinos.

Ya tiene más de una semana que la estratagema recurrente israelí fue empleada y Gaza se encuentra ya bloqueada. El gobierno israelí decidió bloquear la entrega de la ayuda de comida de las Naciones Unidas para 750,000 refugiados palestinos; prohibió la entrada de los suministros de combustible financiados por la Unión Europea para la planta eléctrica principal de Gaza, forzándola a cesar su operación; le negó la entrada a veinte cónsules europeos que tenían planeado visitar la franja; rechazó a trabajadores de ayuda en la frontera; impidió que pacientes médicos salieran del territorio para recibir tratamiento; le rehusó acceso a todos los periodistas; y docenas de académicos y doctores en camino a una conferencia para evaluar el daño hecho a la salud mental de los residentes también fueron rechazados. Más aún, el banco israelí Hapoalim anunció que rechazaría todas las transacciones con Gaza para fines del mes, imponiendo efectivamente un bloqueo financiero que se espera que otros bancos también implementen. No habrá dinero, ni nada para comprar de todos modos: hoy Gaza se quedó sin trigo. Y todo esto mientras que las Fuerzas Ofensivas de Israel continúan sus incursiones militares.


Cómo el bloqueo está matando a un niño de Gaza

¿Pueden siquiera imaginar vivir bajo tales condiciones? De manera muy correcta, el director de operaciones de la agencia de la ONU para refugiados palestinos ha descrito la situación como “catastrófica” y un “desastre humanitario”.

Como en una violación


En 2005 Israel Shamir comentó acerca del retiro de los colonos:
El retiro es sólo parte de un juego; siempre le sigue un empuje, como en una violación. Gaza seguirá siendo una cárcel, sin siquiera un enlace de aire o mar hacia su libertad. Pero es un error concentrarse sólo en el acceso: para los habitantes ordinarios de Gaza el vínculo aéreo no alimentará a sus familias. Gaza no puede sostenerse con sus propios pies -ninguna ciudad, ni Tel Aviv ni Londres pueden. Los residentes de Gaza tendrán muy poca oportunidad de ganarse la vida trabajando en campos que le pertenecieron a sus familias, porque los granjeros israelíes prefieren tailandeses más baratos y que no hacen demandas. Gaza se convertirá en el sitio preferido de exhilio para los activistas palestinos de Cisjordania y Jerusalén, una gran cárcel, no, un sitio para ser sepultado.
Para entender la lógica detrás del ciclo de 'empuje y jale' de las políticas de Israel hacia Gaza y Cisjordania, necesitamos imaginar cómo entendería la historia y la política un psicópata con un objetivo. Desde su creación, el gobierno del estado de Israel ha sido dominado por el pensamiento de supremacía y racismo sionista, y por tanto sus líderes nunca han tenido ninguna consideración por el bienester de los habitantes originales de Palestina, ni ningún deseo de incorporarlos en su sociedad como ciudadanos iguales o como vecinos respetables. La única solución en el pensamiento sionista es tomar la tierra gradualmente y expulsar o destruir a su gente. Cuando los sionistas piensan en el mapa de Israel, sin duda sienten cierta vergüenza ante el hecho de que aún hay
áreas pequeñas que no les pertenecen.

De modo que si su objetivo es arrebatar tanta tierra como les sea posible, ¿cómo lo harían? No pueden simplemente llevar a cabo una invasión total y abierta por muchas razones:

Encontarían la desaprobación del resto del mundo; y si la presión fuera lo suficientemente fuerte, incluso se arriesgarían a perder la ayuda material y el apoyo de los Estados Unidos (generalmente alrededor de $3 mil millones de dólares al año).

Tendrían que enfrentar la desaprobación de su propia gente si no se las arreglan para venderles la historia de que se trata de una guerra defensiva y justa. Y podrían correr el riesgo de que el mundo árabe se uniera en una coalición militar contra Israel.

La alternativa es, entonces, un plan a largo plazo:

- Mantener el discurso de democracia y paz para ganar el respeto del mundo y mantener a su propia gente dormida.

- Justificar cualquier incursión militar con la amenaza de terrorismo.

- Crear “hechos en la tierra” con asentamientos en territorio palestino. Luego de algunos años, ¿quién podría argumentar que la tierra no es judía, si judíos han crecido, trabajado y se han casado allí? Algunos años más tarde, la división económica entre los colonos privilegiados y su vecinos palestinos forzaría a estos últimos a pelear o huir. Si pelean, la represalia siempre puede ser utilizada como una defensa de civiles israelíes.

Ésta última es la lógica de los asentamientos judíos en Cisjordania y Gaza. Lejos de proveer una opción de vivienda para israelíes, son un arma. Y como un arma funcionan de modo muy literal: algunos de los sionistas más radicales y violentos se encuentran entre los colonos judíos.

Esta estrategia de incursiones militares y asentamientos continuó por décadas, sólo interrumpida breve y ocasionlmente por “ceses al fuego”, “retiros” y “procesos de paz”. Eventualmente el proceso de robar Palestina pedazo a pedazo siempre se reanudaba. El ciclo continuó hasta que los eventos del 11 de septiembre de 2001 ofrecieron
oportunidades nuevas y más violentas. Como probablemente ya saben para estas alturas, la evidencia sugiere fuertemente que los ataques del 11-S fueron orquestrados por la inteligencia israelí con el conocimiento y la complicidad de elementos del gobierno de EEUU. Y ahora comenzamos a ver por qué.

El 11-S traumatizó a la población mundial, pero principalmente a la de EEUU, para hacerla creer que los musulmanes y los árabes eran malévolos y locos. Con nuestra necesidad psicológica de seguridad también nos hizo dóciles y menos resistentes ante la implementación de políticas autoritarias. Pero más importante para Israel, proveyó el clima político adecuado para acelerar el proceso de toma de Palestina. Las cosas se volvieron aun más fáciles hace cuatro años cuando el carismático y último líder verdadero palestino Yasser Arafat murió, supuestamnete debido a complicaciones de una enfermedad sanguínea. Sin embargo, la verdad acerca de Arafat es a la vez más siniestra y mundana: fue envenenado por agentes del estado de Israel. Sin una figura fuerte que uniera a Palestina y hablara por ella, y con un mundo hipnotizado con el temor hacia los árabes, el gobierno israelí decidió prepararse para acelerar el proceso de procurar “lebensraum” israelí en Palestina, comenzando con Gaza.

Esto explica el retiro de los colonos en el 2005, menos de un año después de la muerte de Arafat. Si Gaza iba a ser matada de hambre o invadida, no podía hacerse con los colonos en el camino. Y podían anotarse un punto para la imagen “democrática” de Israel al declarar que era un “sacrificio” de buena fe y en nombre de la paz.

Cuestión de tiempo

De acuerdo a Jonathan Cook, una vez que los colonos estuvieron fuera de Gaza y Hamas en el poder,
Israel tenía la excusa que necesitaba para comenzar a deslindarse de su responsabilidad hacia la población civil. Replanteó su relación con Gaza de ocupación a una de partes hostiles en guerra. La política de castigo colectivo que era considerada transparentemente ilegal a finales de 2005 se ha convertido hoy en el procedimiento de operación estándar de Israel.

Las declaraciones de las autoridades, cada vez más estridentes, que culminaron en febrero con el infame comentario del ministro de defensa diputado Matan Vilnai acerca de la creación de un “shoah”, u Holocausto, en Gaza, han ido acompañadas por medidas israelíes. El ejército bombardeó la planta eléctrica de Gaza en junio de 2006, y desde entonces ha estado cortando cada vez más los suministros de combustible. En enero, el Sr. Vilnai argumentó que Israel debería cortar “toda responsabilidad” hacia Gaza, y dos meses más tarde firmó un convenio con Egipto para que éste construyera una estación eléctrica para Gaza en Sinaí.

Todas estas medidas están diseñadas con el mismo propósito en mente: persuadir al mundo de que la ocupación israelí en Gaza ha terminado y que por lo tanto Israel puede ignorar las leyes de ocupación y utilizar la fuerza sin medida contra Gaza.
Lo que estamos atestiguando hoy son las fases iniciales de una campaña militar. En los sitios de tiempos medievales o antiguos, una ciudad era rodeada, bloqueada y privada de cualquier acceso a recursos para debilitarla y matar de hambre a su población antes de intentar un ataque frontal. De acuerdo a la lógica, y si hemos aprendido algo de la historia, lo que sigue es una invasión o un éxodo forzado. No sabemos cuándo, ni sabemos si esto es sólo un ensayo o si va en serio, pero hemos estado leyendo las señales y prestando atención a las palabras de la patrocracia sionista. Juzguen ustedes mismos:
Ehud Olmert, por ejemplo, ha declarado que a los habitantes de Gaza no debería permitírseles “vivir vidas normales”; Avi Dichter cree que el castido debería ser infligido “haciendo caso omiso del costo para los palestinos”; Meir Sheetrit ha pedido que Israel “elija un vecindario de Gaza y lo eche por tierra” -esta fue la política discutida por los ministros la semana pasada.
De modo similar, el ministro de defensa diputado, Matan Vilnai, ha declarado abiertamente que una invasión a gran escala de Gaza es sólo cuestión de tiempo. Más aún, la Radio del Ejército Israelí reportó que en una reunión de gabinete el ministro de justicia Daniel Friedmann y el vice primer ministro Haim Ramon propusieron que “las Fuerzas de Defensa Israelíes evacúen aldeas que se han convertido en plataformas de lanzamiento para Hamas y otros grupos terroristas y que luego arrasen las aldeas con artillería”. Es decir, proveer una excusa imposible de verificar para destruir cualquier aldea de su elección.

Esto ya es una tragedia humana y sólo se puede poner peor. Ayer se reportó que tanques y tractores de demolición israelíes han invadido el extremo sur de Gaza y están arrasando tierras de cultivo.

La población inocente de Gaza va a pagar con sufrimiento por el total desdén hacia otros seres humanos y el hambre de poder de los patócratas. Pero si han hecho un error de cálculo sobre cuánto pueden ganar, el estado de Israel podría
pagar un precio también. ¿Serán capaces de manejar y contener una guerra en su propia puerta? ¿Permanecerá el mundo mirando sin hacer nada, estando ya resentido ante las crueles y abusivas políticas de Israel?

¿Y qué hay de nosotros? Es fácil sentir impotencia cuando vemos la brutalidad imparable a la que es sometido el pueblo palestino. Pero para aquéllos lo suficientemente fuertes para quemarse con la realidad y seguir adelante, hay algo que podemos hacer: Levantar la voz y esparcer la verdad. Los crímenes contra la humanidad que el gobierno y el ejército israelíes están cometiendo en contra del pueblo palestino son crímenes en contra de la humanidad en cada uno de nosotros. Si permitimos que tales crímenes continúen sin obstáculos, si aceptamos las mentiras con las que intentan alimentar nuestras mentes, entonces corremos el riesgo de perder nuestra propia humanidad y, lejos de ser observadores inocentes, nos convertimos en participantes activos del crimen mismo. De modo que a pesar de que nuestra oportunidad de impedir que al ariete israelí arrase al pueblo palestino es muy pequeña, podemos por lo menos levantarnos lado a lado con los millones de personas asediadas, muertas de hambre, heridas y asesinadas de palestina, aunque sea sólo en nuestras mentes y corazones, y rehusarnos a permitir que la realidad de su situación apremiante e inocencia se extinga. Háganlo por el pueblo palestino, háganlo por ustedes mismos.

1 Comments:

  • At 7:02 p. m., Anonymous Anónimo said…

    ¿Donde te has metido, ya no escribes?

     

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