Paren el Ruido

Un intento por escuchar el susurro de la verdad detrás del ruido de la mentira y la fantasía

martes, junio 28, 2005

Observaciones de Egipto

Déjenme contarles un poco acerca de mi semana pasada.

En un extraordinario golpe de suerte, me encontré con la oportunidad de visitar Egipto - y sin que esto representara un gran golpe a mi economía.

Egipto, ese lugar que normalmente se asocia con esto:

Fotos de la colección personal de Don Calladito

Pero que también es esto:




Tengo mucho que contar, pero principalmente mucho que reflexionar y sentir acerca de Egipto y su gente, y no cabe duda que iré escribiendo al respecto poco a poco. Tengo también mucho que agradecer a las personas que traté y que en su gran mayoría me trataron con hospitalidad y amistad.

Muchos turistas se dejan impresionar de mal modo por la actitud de los locales de vender algún producto o servicio a toda costa y a cinco veces su precio real. Pero bien haríamos en recordar que si hemos tenido la fortuna de ser turistas en Egipto es porque nuestra cartera nos lo permite, que en algunas poblaciones de ese país 80% de la gente no muere de hambre gracias al turismo, y que atrás del vendedor o el taxista hay un ser humano. Y si el turista logra callar por un momento su importancia personal, es probable que descubra mucha calidez e incluso generosidad en esa otra persona.




No me malinterpreten: no estoy queriendo colocar en un pedestal ideal a los egipcios. Pero es verdad que al menos en tres ocasiones me encontré con gente que me trató muy bien si pedir nada a cambio, por pura buena voluntad o vocación religiosa, ¿quién sabe? Una de estas personas era un maestro de historia del Islam de nombre Kalid, que me guió por el barrio islámico de Cairo, me invitó a conocer al imán de la mezquita más vieja de la ciudad, y me invitó a fumar "shisha" en un café del lugar.

Las azoteas del barrio islámico





Otra, una chica de nombre Mariana, me guió por las iglesias del barrio copto, explicándome ícono por ícono.

Y un tercero, un mesero llamado Mohammed, me dio de comer como a un rey por el simple hecho de que da la casualidad que vivo en la misma ciudad que un amigo suyo, persona que no conozco y que muy probablemente nunca conoceré.



Iglesia Copta en Cairo


De modo que al final del viaje me quedé con una mezcla de sentimientos: por un lado un gran afecto por los egipcios; por otro cierta amargura ante la idea de que estas personas, al igual que el resto de nosotros, están incompletas y atrapadas por dentro - en su caso atrapadas por el dogmatismo de sus religiones organizadas, que poco o nada conservan de las verdades espirituales que tenían, si es que las tenían.

También me quedé con cierta tristeza y enojo de pensar que es a gente como esta - gente común, como ustedes o como yo - a quienes los líderes de Estados Unidos y de Israel tienen en la mira de sus misiles: "¡terroristas! ¡terroristas!", escucho a Bush y a Sharon gritar como locos.

Curiosamente llevé a mi viaje un libro que desde hace tiempo quiero leer: Secret Tibet, de Theodore Illion. Hay mucho qué comentar acerca de este libro y de su segunda parte, Darkness Over Tibet, pero por hoy permítanme sólo citar unas sabias palabras del prefacio del libro del muy sensato Illion, que de algún modo u otro me parecieron tenían algo qué decir con respecto a mi experiencia en Egipto:

[...] Cuando este libro sea leído en el oriente, algunos lectores sin duda intentarán desechar ciertas verdades irritantes llamándolas ideas "occidentales" o "cristianas". Por el otro lado, muchos lectores occidentales imaginarán haber encontrado en este libro ideas que calificarían de ideas orientales. Pero la VERDAD no es ni occidental ni oriental y sólo la gente enteramente libre de prejuicios puede captarla.

Viajé en el Tibet ni como un cristiano ni como un budista. No observé las cosas allí meramente con los ojos del científico o del filósofo. Intenté examinar las cosas de un modo absolutamente desprejuiciado. No pertenezco a ninguna secta, partido o denominación. Soy meramente un HOMBRE. Y en este libro hablo de hombre a hombre. [...] [T. Illion, Secret Tibet, p. ix, x]


Yo no presumo de ser tan desprejuiciado o tan capaz de pensamiento independiente y crítico como Illion, pero intento seguir su lección al pie de la letra.


3 Comments:

  • At 9:54 p. m., Blogger El Enigma said…

    Pais milenario que sufre ya una tirania con Mubarak, pero bueno, si viven del turismo al menos deben tratarlo con gusto para que regrese.

    Saludos.

    El Enigma
    Nox atra cava circumvolat umbra

     
  • At 10:04 p. m., Blogger Dra. Kleine said…

    Esa es la naturaleza real de la sencillez, sin perseguir mas que la satisfacción y el orgullo de visitar.
    GRacias a ti por la visita guiada!

     
  • At 2:54 p. m., Blogger Alvaro Rolando said…

    Excelentes post, los he devorado con emoción!! Gracias Don Calladito

     

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